La insólita historia de la madre que terminó con la vida del abusador de su hija frente al juez
Únete al canal de Whatsapp de WapaEn 1981, Alemania fue testigo de un acto que conmocionó a la nación y al mundo: Marianne Bachmeier, una madre de 31 años, disparó y mató al asesino de su hija durante el juicio en su contra. Este suceso puso en debate los límites de la justicia y la desesperación de una madre ante la pérdida de su hija.
El 5 de mayo de 1980, Anna Bachmeier, de 7 años, decidió no asistir a la escuela tras una discusión con su madre. En su lugar, visitó la casa de Klaus Grabowski, un vecino de 35 años conocido por tener gatos con los que la niña solía jugar.

Grabowski, un carnicero con antecedentes por abuso infantil, retuvo a Anna durante varias horas, la agredió sexualmente y finalmente la estranguló. Posteriormente, abandonó el cuerpo de la menor cerca de un canal. Su prometida lo denunció a las autoridades, lo que llevó a su arresto.

Durante el juicio, el 6 de marzo de 1981, Marianne Bachmeier ingresó al tribunal de Lübeck con una pistola Beretta M1934 oculta. En un momento dado, sacó el arma y disparó ocho veces por la espalda a Grabowski, impactándolo en siete ocasiones y causándole la muerte inmediata. Este acto de justicia por mano propia generó un intenso debate en la sociedad alemana y atrajo la atención de medios internacionales.
Marianne fue arrestada y enfrentó un proceso judicial en el que, inicialmente, se le acusó de asesinato. Sin embargo, tras considerar las circunstancias y su estado emocional, el tribunal la condenó en 1983 por homicidio no intencional y posesión ilegal de arma de fuego, imponiéndole una pena de seis años de prisión, de los cuales cumplió tres.
Tras su liberación, Marianne intentó reconstruir su vida. Se casó en 1985 y se trasladó a Nigeria con su esposo, un profesor. Posteriormente, vivió en Sicilia, Italia. En 1990, tras su divorcio y al ser diagnosticada con cáncer, regresó a Alemania. Falleció el 17 de septiembre de 1996, a los 46 años, y fue enterrada junto a su hija Anna en Lübeck.
La historia de Marianne Bachmeier ha sido objeto de análisis en diversos medios y ha inspirado obras artísticas que exploran los límites de la justicia y el impacto del dolor en las decisiones humanas. Su acto sigue siendo un referente en debates sobre la justicia por mano propia y la respuesta del sistema judicial ante crímenes atroces.