El fatídico vuelo 204: la tragedia aérea en Pucallpa que dejó 40 muertos y acabó con una aerolínea
Únete al canal de Whatsapp de WapaEl 23 de agosto de 2005, el vuelo 204 de TANS Perú se convirtió en una de las peores tragedias aéreas del país. Lo que debía ser un trayecto rutinario entre Lima, Pucallpa e Iquitos terminó en un fatal accidente que cobró la vida de 40 personas. En esta nota te contamos lo ocurrido, las causas del siniestro y las consecuencias para la aerolínea y la aviación peruana.

LEER MÁS: CLX Group, los Influencers que están cambiando la forma en que los creadores tech trabajan con IA
Un vuelo con destino trágico
El Boeing 737-244 ADV, con matrícula OB-1809-P, despegó del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez con 98 personas a bordo. Entre los pasajeros se encontraban ciudadanos peruanos y extranjeros. La primera parte del trayecto transcurrió sin problemas, pero al acercarse a Pucallpa, la tripulación enfrentó severas condiciones meteorológicas.
La tormenta en la zona complicó la visibilidad y puso a prueba la pericia de los pilotos. A pesar del riesgo, decidieron continuar el descenso sin desviarse a un aeropuerto alterno. Lo que sucedió en los minutos siguientes selló el destino del vuelo.
El momento del impacto
A tan solo un minuto del aterrizaje, el avión se encontró con una tormenta de gran intensidad. Una fuerte granizada redujo la visibilidad y golpeó el parabrisas de la cabina, causando desorientación en los pilotos. La aeronave comenzó a perder altitud de forma acelerada hasta que impactó violentamente en una zona pantanosa cercana al Aeropuerto Capitán FAP David Abenzur Rengifo.
El impacto partió la estructura del avión en dos, provocando un incendio y dejando un saldo de 40 fallecidos. Entre las víctimas había pasajeros peruanos, estadounidenses, un colombiano, un español y un australiano. Sin embargo, 58 personas lograron sobrevivir, muchas de ellas con graves heridas.
Las causas del accidente
La Comisión de Investigación de Accidentes de Aviación (CIAA) del Ministerio de Transportes y Comunicaciones de Perú determinó varias causas que contribuyeron al siniestro:
- Aterrizaje en condiciones adversas: La tripulación continuó la aproximación pese a la tormenta severa.
- Descenso no estabilizado: La velocidad de descenso superó los 1,500 pies por minuto, activando la alarma de proximidad al suelo.
- Falta de maniobras alternativas: No se desvió el vuelo ni se solicitó aterrizar en otra pista.
- Pérdida de visibilidad y conciencia situacional: La granizada cubrió por completo las ventanas, afectando la percepción de los pilotos.
Errores adicionales que contribuyeron al accidente
Además de las causas principales, el informe reveló una serie de fallas operacionales y humanas:
- Tripulación incompleta en cabina: Uno de los copilotos se encontraba en la cabina de pasajeros en el momento crítico.
- Incumplimiento de restricciones meteorológicas: No se respetó la orden de operar solo bajo condiciones visuales en Pucallpa.
- Falta de procedimientos estándar: No había un protocolo claro para enfrentar tormentas severas.
- Deficiente toma de decisiones: La tripulación subestimó la severidad de la tormenta y continuó con la aproximación.

TAMBIÉN ´PUEDES VER: Se revelan las tres carreras universitarias que nadie debería estudiar porque desaparecerán, según la IA
Consecuencias para la aerolínea y la aviación peruana
El impacto de la tragedia fue inmediato. La imagen de TANS Perú quedó severamente dañada y, debido a la acumulación de incidentes previos, la aerolínea suspendió sus operaciones en 2006. Este accidente también llevó a una revisión de los protocolos de seguridad aérea en el país, reforzando medidas para evitar tragedias similares.
Además, el siniestro puso en evidencia la importancia de la capacitación rigurosa de los pilotos y el estricto cumplimiento de los protocolos de vuelo en condiciones meteorológicas adversas.
Un recuerdo imborrable
El accidente del vuelo 204 de TANS Perú dejó una huella imborrable en la historia de la aviación peruana. Las lecciones aprendidas han servido para mejorar la seguridad aérea y evitar que otra tragedia de esta magnitud vuelva a ocurrir.
A casi dos décadas del suceso, los familiares de las víctimas aún recuerdan con dolor aquel fatídico día en que un avión, a un minuto de aterrizar, nunca llegó a su destino.