¿KFC fue demasiado lejos? Comercial genera controversia por supuesta referencia al "canibalismo"
Únete al canal de Whatsapp de WapaEl más reciente comercial de KFC ha desatado una ola de controversia y debate en redes sociales y medios de comunicación. El anuncio, titulado "All Hail the Gravy", presenta una narrativa surrealista donde un hombre es sumergido en un lago de gravy y emerge transformado en una pieza de pollo frito, lo que ha llevado a acusaciones de promover el canibalismo y burlarse de rituales religiosos.
¿Un mensaje subliminal?
El anuncio muestra a un hombre que, tras seguir a un grupo misterioso portando un huevo dorado gigante, es llevado a un lago de gravy. Allí, una figura femenina lo sumerge en el líquido, y él reaparece como un filete de pollo frito, mientras la multitud celebra su "renacimiento". Esta representación ha sido interpretada por algunos como una parodia de ceremonias bautismales y una glorificación de comportamientos sectarios.
La Advertising Standards Authority (ASA) del Reino Unido ha recibido cerca de 600 quejas relacionadas con este comercial. Las preocupaciones expresadas incluyen acusaciones de que el anuncio promueve el canibalismo, glorifica cultos y satanismo, y ridiculiza prácticas cristianas como el bautismo. A pesar de la cantidad de quejas, la ASA aún no ha iniciado una investigación formal al respecto.
En plataformas como TikTok y X (anteriormente Twitter), los usuarios han expresado su descontento y confusión. Comentarios como "¿Están diciendo que hay carne humana en el pollo?" y "Este anuncio es absolutamente repugnante" reflejan la inquietud de la audiencia. Algunos incluso sugieren que el comercial insinúa que los productos de KFC contienen carne humana, alimentando teorías conspirativas y desinformación.
Por otro lado, algunos expertos en marketing señalan que, aunque el anuncio ha generado polémica, también ha captado una atención significativa, lo que podría haber sido una estrategia deliberada de KFC para destacar en un mercado saturado. Sin embargo, esta táctica conlleva el riesgo de alienar a una parte de su base de clientes.
Hasta el momento, KFC no ha emitido una declaración oficial en respuesta a las críticas. La controversia plantea interrogantes sobre los límites de la creatividad publicitaria y la responsabilidad de las marcas al abordar temas sensibles en sus campañas.