Hombre reaparece en su propio velorio tras cinco días desaparecido: Familia confundió cadáver
Únete al canal de Whatsapp de WapaUn acontecimiento inusual sorprendió a los habitantes de Yurimaguas, en la región Loreto, cuando un hombre, que había sido dado por muerto y cuyo velorio ya estaba en marcha, apareció caminando ante la mirada atónita de sus familiares.
Se trataba de Julio Saurin, quien había sido reportado como desaparecido, y cuya familia, debido a un lamentable error, confundió su identidad con la de otra persona encontrada sin vida en el río Huallaga.
La equivocación llevó a la organización de su funeral, hasta que el propio Julio irrumpió en la ceremonia, provocando asombro entre los asistentes. Su madre, al verlo con vida, corrió a abrazarlo entre lágrimas, mientras el resto de los familiares intentaba procesar lo sucedido.
Confusión de identidad y velorio equivocado
El error se originó cuando las autoridades hallaron el cuerpo de un hombre ahogado en el río Huallaga. Como no había familiares cercanos para identificarlo, Sixto Saurin, hermano de Julio, fue llamado para hacer el reconocimiento. Al examinar el cadáver, notó una marca en el brazo, similar a una cicatriz que su hermano tenía debido a un accidente laboral. Esta coincidencia llevó a la familia a concluir que se trataba de Julio.
"Él había tenido un accidente de trabajo justo en el mismo brazo. No había un familiar cercano de la otra persona, de la otra parte”, explicó Sixto Saurin a RPP, destacando la falta de otras pruebas para confirmar la identidad del fallecido.
Convencidos de su veredicto, los familiares realizaron los trámites para retirar el cuerpo y organizaron el velorio, sin sospechar que su verdadero pariente seguía con vida.
El inesperado regreso que conmocionó a la familia
Mientras su familia lo lloraba, Julio Saurin se encontraba en una chacra en el distrito de Shucushuyacu, donde había viajado por motivos laborales. Al no contar con un teléfono móvil ni otro medio para comunicarse, permaneció incomunicado durante varios días, lo que llevó a que su ausencia fuera malinterpretada como una desaparición.
Cuando regresó a Yurimaguas, Julio se encontró con la impactante escena de su propio velorio. Al ingresar a la casa donde se realizaba la ceremonia, los presentes quedaron en estado de shock. Su madre, sin poder contener el llanto, corrió de inmediato a abrazarlo. Otros familiares y amigos, aún incrédulos, tardaron en reaccionar ante su repentina aparición.
El asombro fue total. Tras días de duelo y preparativos para el sepelio, la familia se enfrentó de golpe con la realidad de que Julio nunca estuvo desaparecido.