Dermatóloga revela los errores al bañarse: los cometemos todos a diario en la ducha
Únete al canal de Whatsapp de WapaLa piel no solo es el órgano más grande del cuerpo, también es una barrera esencial que nos protege todos los días. Sin embargo, muchos hábitos que parecen inofensivos al ducharnos podrían estar afectándola más de lo que crees. La dermatóloga Michell Gatica, conocida por sus consejos prácticos en redes sociales, advierte que ciertas costumbres al bañarse están contribuyendo a la resequedad, el enrojecimiento e incluso la irritación constante.
¿Cuáles son los errores mas comunes?
Cuidarse no es tallarse: el mito de la esponja
Uno de los errores más comunes y peligrosamente normalizados es tallar la piel con esponjas o fibras abrasivas. Según la especialista, esta práctica daña la capa protectora de la dermis y elimina sustancias naturales que ayudan a mantener el equilibrio cutáneo. “La piel tiene su propio mecanismo de limpieza. No necesita que la talles”, explica Gatica.
Demasiado jabón, demasiado daño
Otro error frecuente es usar jabón en exceso y en todo el cuerpo. Aunque parezca una señal de higiene, esto en realidad altera el pH natural de la piel. La recomendación de la dermatóloga es clara: el jabón debe limitarse a zonas específicas como pies, axilas y partes íntimas. El resto del cuerpo puede limpiarse con agua tibia sin necesidad de aplicar producto.

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La duración importa (y mucho)
¿Eres de los que se toma su tiempo bajo la ducha? Podrías estar afectando la hidratación de tu piel. La doctora Gatica sugiere que el baño ideal no debe superar los tres minutos. Sí, tres. Pasar más tiempo en contacto con el agua sobre todo caliente contribuye a la pérdida de aceites naturales, generando resequedad y descamación.
Cuidado con la temperatura del agua
Aunque ducharse con agua muy caliente puede parecer reconfortante, especialmente en climas fríos, hacerlo frecuentemente es un error. La piel humana tiene una temperatura natural de unos 33 °C, por lo que el agua ideal para bañarse debe estar por debajo de ese rango. El consejo profesional es claro: opta por agua tibia, y siempre aplica crema hidratante después de secarte para sellar la humedad.
Un baño saludable es breve, suave y tibio
Parece simple, pero cambiar pequeños hábitos en la ducha puede marcar una gran diferencia en la salud de tu piel. No se trata de bañarse menos, sino de hacerlo mejor. Menos jabón, menos fricción, menos tiempo y más conciencia. La piel, al fin y al cabo, es tu primera línea de defensa.