Este es el impacto del uso excesivo de pantallas en el cerebro infantil, según la ciencia
Únete al canal de Whatsapp de WapaEn un mundo hiperconectado, nuestros dispositivos se han vuelto compañeros inseparables. Sin embargo, la ciencia advierte que la exposición excesiva a pantallas puede perturbar procesos esenciales en el cerebro, afectando funciones como la atención, la memoria y el control emocional.

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Evidencia científica: Un cambio en la estructura cerebral
Recientes investigaciones en niños y adolescentes revelan que más de dos horas diarias frente a dispositivos se asocia con un menor desarrollo de la materia blanca, vital para la comunicación entre áreas cerebrales. Además, se observa una reducción en el volumen de la materia gris en regiones clave para la toma de decisiones y la regulación emocional, sugiriendo un impacto negativo en la capacidad cognitiva.
¿Cómo afecta realmente el exceso de pantallas?
- Atención interrumpida: La rápida sucesión de estímulos digitales fragmenta la capacidad de concentración, dificultando el enfoque en actividades prolongadas.
- Memoria comprometida: La saturación de información impide que el cerebro consolide y retenga datos importantes, afectando el aprendizaje.
- Decisiones deterioradas: Las alteraciones en zonas responsables del juicio y la emoción pueden generar problemas en la toma de decisiones, tanto en niños como en adultos.
- Estrés y ansiedad: El bombardeo constante de contenido, especialmente el negativo, sumado al efecto disruptivo de la luz azul, puede aumentar el estrés y perturbar los patrones de sueño.


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Estrategias para recuperar el equilibrio digital
- Limitar el tiempo de pantalla: Establecer horarios y reducir el uso no esencial, especialmente en actividades que no aporten valor.
- Optar por actividades offline: Fomentar hábitos como la lectura, el ejercicio y el tiempo en espacios naturales, que estimulan el cerebro de manera positiva.
- Descansos conscientes: Aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mirar algo a 20 pies de distancia durante 20 segundos, para aliviar la fatiga visual y mental.
- Desconexión nocturna: Evitar el uso de dispositivos al menos una hora antes de dormir para mejorar la calidad del sueño y favorecer la regeneración cerebral.
Si bien la tecnología es una herramienta esencial en la vida moderna, es crucial usarla de manera consciente. Adoptar hábitos que limiten el uso excesivo de pantallas no solo protege nuestro cerebro, sino que también nos permite disfrutar de una salud mental más equilibrada en la era digital.